Oaxaca se encamina hacia una nueva Constitución de carácter intercultural, humanista y democrático, construida de acuerdo con el gobernador Salomón Jara Cruz, a partir de las voces y demandas de las comunidades y sectores de las ocho regiones del estado.
Durante su conferencia de prensa, Jara Cruz destacó que la propuesta de reforma integral no fue elaborada “desde un escritorio”, sino mediante 10 encuentros regionales y 15 encuentros temáticos, en los que participaron más de 10 mil personas. El objetivo, dijo, es colocar al pueblo en el centro y convertir sus demandas y derechos en disposiciones constitucionales.
Entre los principales cambios se plantea reconocer y fortalecer los derechos de los pueblos indígenas y afromexicano, su autonomía y participación, además de incorporar mecanismos de reparación histórica. También se propone elevar los programas sociales a rango constitucional, con el argumento de garantizar su permanencia independientemente del gobierno en turno, así como reforzar mecanismos ciudadanos para la defensa de derechos y establecer límites al poder público.
La iniciativa busca sustituir una Constitución que, según el Gobierno estatal, acumula alrededor de 850 reformas, contiene disposiciones repetitivas y contradictorias, artículos derogados y lenguaje jurídico en desuso. El nuevo proyecto pasaría de 142 a 81 artículos y de 10 a 7 títulos, con la intención de actualizar el marco jurídico sin abandonar la tradición constitucional de vanguardia que históricamente ha caracterizado a Oaxaca.
