Dos mujeres oaxaqueñas están llevando el sabor y el trabajo hecho en Oaxaca a otros estados del país. Jocelyn Montesinos, de Tostadas Nunitos, y Fátima Hernández Carrillo, de La Chinantla, lograron colocar sus productos en tiendas Chedraui, donde ya se comercializan más de 150 productos oaxaqueños.
Detrás de cada producto hay familias que viven de su trabajo. La presencia de estas marcas en más de 50 tiendas de seis estados representa ventas por alrededor de 8 millones de pesos y un beneficio para unas 400 familias oaxaqueñas. Para Jocelyn y Fátima, llegar a una cadena nacional significa abrir una puerta a nuevos clientes sin dejar atrás el origen y la identidad de sus productos.
Actualmente, productos elaborados en Oaxaca tienen presencia en alrededor de 130 puntos de venta en cadenas comerciales dentro y fuera del estado. Historias como las de estas dos mujeres muestran cómo pequeños negocios pueden crecer y llegar cada vez más lejos cuando encuentran espacios para comercializar lo que producen en sus comunidades.
