📌Historia del narcotráfico en #Oaxaca.
Entrega 2 👇
Giselle Melchor
Primero los “pistoleros” de la Cuenca, después “Los Zetas”
Oaxaca no se “descubrió” como plaza cuando Los #Zetas bajaron del #Golfo. Eso es el relato cómodo. El relato documentado es otro: primero se armó la tierra, después llegó la franquicia.
Corría el sexenio de José Murat Casab @pepemuratmx cuando en la Cuenca del #Papaloapan ya no era solo caña, madera y “votos”. Era un laboratorio de poder armado. Margarito Montes Parra, dirigente de la #UGOCP, concentró en #Tuxtepec y la cuenca una figura que la prensa de la época no dudó en llamar por su peso: el “Zar de la Cuenca”.
No era un capo de cartelera federal; era algo más oaxaqueño y más duradero: control territorial con pistola, clientela y negociación política. @proceso documentó sus “invasiones” durante años, de los 90 hasta su asesinato en 2009. Ese homicidio no cierra el capítulo: lo certifica. Quien manda en la cuenca no muere de viejo.
Al lado, o en competencia, aparecen otros liderazgos que la hemeroteca también nombra. César Toimil Robert, de la #CROCUT, cae el 29 de noviembre de 2005 en #Acatlán de Pérez Figueroa. La fecha importa: ya gobierna Ulises Ruiz @ulisesruizor pero el muerto es de la camada muratista, de esa frontera donde el agrarismo se volvió milicia.
En la memoria local circulan más apodos El “Cocodrilo” Miguel Herrera Lara, líder y “luchador social” de #Cosolapa. La #Cuenca no esperó a Los #Zetas para saber qué era un jefe de plaza.
El #Istmo tenía su propia genealogía
Neguib Manrique Madariaga, ejecutado en esa misma geografía de poder, entra en las crónicas como pieza de esa transición sucia entre cacique, negocio y disparo. Murat no “inventó” el narco. Lo que sí ocurrió bajo su techo es que los liderazgos armados de cuenca, istmo y valles dejaron de ser excepciones y se volvieron mapa.
Ulises Ruiz Ortiz hereda esa plaza y la militariza en el peor momento. 2006 no es solo #APPO y desalojo. Es el año en que el Estado se rompe a la vista y el crimen organizado aprende el horario de la policía. El fiscal Arturo Peimbert Calvo @PeimbertArturo años después, sostuvo en foros públicos lo que en 2006 se murmuraba: que la crisis política y la llegada de células de Los Zetas no fueron universos separados.
La afirmación es grave y debe citarse como lo que es, una declaración de autoridad, no una sentencia firme, pero encaja con lo que vino después.
Las ejecuciones -nunca antes vistas- de jefes policiacos
El 30 de enero de 2008, Alejandro Barrita Ortiz, jefe de la @PABIC_GobOax es acribillado mientras hace ejercicio en el Parque El Tequio. Mueren con él un escolta y dos civiles. Ruiz lo atribuye a la delincuencia organizada. El director de policía, Daniel Camarena, no cierra otras líneas.
Un año después, el 24 de enero de 2009, cae Aristeo López Martínez, excoordinador de @MunicipioSeguro , hombre del círculo cercano al poder muratista, ya en inteligencias federales.
Para entonces Los #Zetas ya no son rumor de frontera. Se plantan en Valles Centrales, Tuxtepec y el corredor interoceánico. No llegan a un desierto. Llegan a una entidad donde ya había pistoleros de cuenca, policías que sabían cobrar y sindicatos que estaban aprendiendo el oficio.
El “Amarillo” o “Z 11” jefe de plaza en #Oaxaca
Flavio Méndez Santiago, El Amarillo, no era un “pieza” menor. La Policía Federal lo presentó el 18 de enero de 2011 como fundador de Los Zetas (Z-11) y coordinador del sur: Oaxaca, #Chiapas y #Veracruz, con casa de operaciones en el valle de #Etla.
Juan Luis y la #CNP
En esa misma temporada emerge la figura de Juan Luis Martínez y la CNP: el primer sindicato que la crónica local termina leyendo no como gremio, sino como máquina de extorsión. Llamarlo “sindicato narco” es una tesis política. Lo que no es tesis es el método: el piso dejó de ser solo de plaza y se volvió de puesto, de obra, de ruta.
La historia continuará…
