Oaxaca de Juárez, Oax., 4 de mayo de 2026.— La muerte de una mujer de 39 años y su hija de 8, localizadas dentro de su vivienda en la agencia de San Martín Mexicapan, ha encendido alertas sobre la forma en que se investigan muertes de mujeres en contextos de posible violencia. Aunque la Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que, de manera preliminar, no hay indicios de participación de terceros, el caso se indaga bajo protocolo de feminicidio, una obligación legal que busca evitar conclusiones apresuradas.
De acuerdo con la información oficial, los cuerpos fueron encontrados la tarde de este lunes en un domicilio de la calle Tulipanes. Peritos señalaron que el cuarto estaba cerrado por dentro y que no se observaron huellas de forcejeo. Entre los indicios, se localizó una carta póstuma que ya es analizada. Sin embargo, especialistas han advertido de forma reiterada que estos elementos, por sí solos, no descartan violencia previa, coerción o contextos de vulnerabilidad que suelen quedar invisibilizados en las primeras versiones.
La investigación, a cargo de la Fiscalía de Feminicidios, se mantiene abierta en espera de los resultados de las necropsias y peritajes complementarios. En un estado con antecedentes de violencia feminicida, organizaciones y observadoras insisten en que el enfoque de género no debe limitarse a un protocolo formal: implica revisar el entorno de las víctimas, posibles antecedentes de violencia familiar o institucional, y garantizar que la narrativa oficial no cierre el caso antes de agotar todas las líneas de investigación.
