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Oaxaca, en el centro de la transformación

Escrito por Redacción Diario El Fortín
martes 4 de agosto, 2026
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Por Daniela Taurino


Durante muchos años, Oaxaca fue mencionado en los discursos nacionales por sus rezagos. Hoy, esa narrativa comienza a cambiar. La reciente gira de la presidenta Claudia Sheinbaum por nuestro estado dejó un mensaje contundente: Oaxaca ya no es un estado al que se le promete; es un estado en el que se invierte.

Más allá del simbolismo de una visita presidencial, lo verdaderamente importante fueron los anuncios y las acciones concretas que marcarán el rumbo del desarrollo de la entidad. Salud, vivienda y campo fueron los ejes de una gira que demostró que cuando existe voluntad política y coordinación entre los distintos órdenes de gobierno, los resultados llegan.

Uno de los anuncios más relevantes fue la consolidación de la llamada Ciudad Salud “Ñuu Tata”, un proyecto que cambiará para siempre la atención médica en Oaxaca. La construcción del nuevo Hospital General Regional del IMSS, el avance del Hospital Regional del ISSSTE y el anuncio del nuevo Hospital del IMSS-Bienestar representan mucho más que infraestructura. Representan la posibilidad de que miles de familias reciban atención médica especializada sin salir del estado; representan más médicos, más camas, más tecnología y una respuesta concreta a una deuda histórica con la salud de las y los oaxaqueños.

La apuesta no termina ahí.

Con el programa Viviendas para el Bienestar, el Gobierno de México reafirma que el acceso a una vivienda digna debe ser un derecho y no un privilegio. Para miles de familias, una casa significa estabilidad, patrimonio y la oportunidad de construir un futuro con mayor certeza. Esa visión social coloca a las personas en el centro de la política pública.

En el campo, el Plan Nacional de Maíz envía un mensaje igualmente poderoso. Oaxaca es tierra de maíz, de comunidades campesinas y de una riqueza agrícola que forma parte de la identidad nacional. Fortalecer la producción, proteger las semillas nativas y respaldar a quienes trabajan la tierra es también fortalecer la soberanía alimentaria del país y reconocer el esfuerzo de quienes sostienen una de las actividades más importantes de México.

Nada de esto ocurre por casualidad.

Detrás de estos proyectos existe una coordinación institucional que merece ser reconocida. La relación entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Salomón Jara Cruz ha permitido que Oaxaca ocupe un lugar prioritario en la agenda nacional. Esa comunicación permanente se refleja en inversiones, obras y programas que responden a necesidades reales de la población.

El gobernador Salomón Jara ha insistido en que el desarrollo del estado solo puede alcanzarse mediante la colaboración entre los gobiernos y con una visión de largo plazo. La gira presidencial confirmó que esa ruta está dando resultados. Hoy, Oaxaca cuenta con proyectos estratégicos que hace apenas algunos años parecían lejanos.

La presidenta Claudia Sheinbaum, por su parte, ha dejado claro que gobernar implica recorrer el territorio, escuchar a la gente y tomar decisiones que transformen la vida cotidiana de las familias. Su visita no estuvo marcada por promesas, sino por el inicio, la supervisión y el impulso de proyectos con impacto tangible.

Por supuesto, Oaxaca aún enfrenta desafíos importantes. Persisten carencias y demandas que requieren atención. Sin embargo, también es justo reconocer cuando existen avances concretos y cuando las acciones de gobierno generan oportunidades para millones de personas.

La gira presidencial dejó una imagen que resume el momento que vive el estado: un gobierno federal y un gobierno estatal trabajando en la misma dirección para impulsar el desarrollo de Oaxaca.

Si esa coordinación se mantiene y los proyectos anunciados se concretan con la calidad y el tiempo comprometidos, no solo estaremos hablando de una gira exitosa, sino de un punto de inflexión en la historia reciente de Oaxaca.

Los grandes cambios no ocurren de un día para otro, pero comienzan con decisiones firmes. Y las decisiones anunciadas durante esta visita colocan a Oaxaca en una ruta de mayor bienestar, justicia social y desarrollo.

Ese es, quizá, el mensaje más importante de esta gira: cuando la voluntad política se traduce en acciones, las oportunidades dejan de ser una expectativa y comienzan a convertirse en una realidad para el pueblo oaxaqueño.

Fortin